La mayoría de los médicos recomiendan tener la maleta del hospital lista para la semana 36: los bebés no siempre esperan a la fecha prevista, y aproximadamente 1 de cada 10 nace antes de la semana 37. Colócalo todo en una bolsa (o en una maleta pequeña con ruedas si la estancia va a ser larga) y déjala en un sitio visible para poder cogerla rápido cuando el parto empiece de verdad.
Consejo: si puedes, prepara dos bolsas: una para el parto y otra para la recuperación posterior. Encontrarás las cosas mucho más rápido justo cuando más las necesitas, y tu pareja o acompañante podrá subir la segunda bolsa después sin tener que rebuscar entre lo que usaste durante el parto.
Cuándo prepararla de verdad
La semana 36 es el consejo estándar, pero el motivo importa más que la cifra: a partir de ahí el parto se considera médicamente lo bastante cercano como para que «la preparo la semana que viene» deje de ser una apuesta segura. Si esperas gemelos, tienes antecedentes de parto prematuro o tu médico ha señalado algún motivo por el que el parto podría adelantarse, el objetivo realista es tenerla lista entre las semanas 32 y 34. Pregúntalo directamente en tu próxima consulta en lugar de dar por hecho que la recomendación general se aplica a tu caso.
Prepararla pronto no significa terminarla de una sentada. Ir llenándola poco a poco a lo largo de varias semanas —unas cuantas cosas cada vez que ya estás de compras— agobia mucho menos que intentar reunirlo todo la noche en que empiezan las contracciones. Ten a mano una lista aparte de lo que usas a diario hasta el final (cargador, gafas, medicación) para añadirlo lo último y que no se te olvide precisamente por haberlo guardado demasiado pronto.
Para ti — durante el parto
📋 Documentos y trámites
- DNI o pasaporte
- Tarjeta sanitaria o póliza del seguro médico
- Cartilla del embarazo con los informes prenatales
- Los últimos análisis y ecografías
- Plan de parto (en papel)
- Documentos de preadmisión o el contrato con la clínica, si lo tienes
👚 Ropa y comodidad
- 2–3 camisones o pijamas cómodos (que se abran por delante, para dar el pecho)
- Una bata vieja (para caminar por el pasillo)
- Calcetines antideslizantes o zapatillas
- Sujetador de lactancia con buena sujeción (2–3)
- Bragas desechables o viejas de talle alto (necesitarás varias)
- Un conjunto cómodo para volver a casa (con talla de embarazo)
Que la ropa se abra por delante importa más de lo que parece: el contacto piel con piel justo después del nacimiento y los primeros intentos de lactancia necesitan acceso rápido y fácil, y pelearte con un camisón normal en esa primera hora es una molestia perfectamente evitable. Lo de la ropa interior «vieja» o desechable no es tacañería: el sangrado posparto es más abundante que una regla, y usar algo que no te importe tirar quita una preocupación pequeña a un día que ya tiene bastantes.
🧴 Higiene y aseo
- Champú, acondicionador, gel de ducha, limpiador facial
- Cepillo y pasta de dientes
- Bálsamo labial (el ambiente del hospital reseca mucho los labios)
- Gomas del pelo y cepillo
- Compresas posparto (de máxima absorción; lleva de sobra)
- Discos absorbentes para el pecho
- Crema para los pezones (a base de lanolina)
- Toallas (2 — en muchos hospitales no las dan)
🍫 Comida, tentempiés y bebida
- Botella de agua grande (durante el parto se pasa mucha sed)
- Bebida isotónica o agua de coco (energía durante el parto)
- Tentempiés energéticos: frutos secos, barritas, fruta deshidratada, galletas
- Comida ligera para los primeros días de recuperación
💆 Lo que hace el parto más llevadero
- Aceite de masaje o rodillo (para aliviar el dolor lumbar)
- Auriculares y una lista de música para el parto
- Ventilador portátil (los paritorios suelen estar muy calientes)
- Cargador del móvil y batería externa
- Aparato TENS, si piensas usarlo — confirma antes que el hospital lo permite
- Antifaz y tapones para descansar entre contracciones
El aparato TENS —un pequeño dispositivo que envía impulsos eléctricos suaves a través de unos electrodos en la zona lumbar— conviene probarlo a mitad o final del embarazo, antes del parto, porque la sensación requiere acostumbrarse y es más fácil averiguar qué intensidad te va bien sin contracciones de por medio. No sustituye a otras opciones de analgesia; es solo una herramienta más que a algunas personas les resulta útil sobre todo al principio del parto.
Para el bebé
👶 Ropa y primer conjunto
- 2–3 bodis de recién nacido
- 1–2 peleles o pijamas con pies
- Gorrito (2 — en las habitaciones suele correr el aire)
- Manoplas antiarañazos
- Calcetines
- Conjunto para volver a casa (adecuado a la estación)
- Arrullo o manta para envolver
Si puedes, lleva también una talla más junto a la de recién nacido. Los bebés de tamaño medio se quedan pequeños para la talla de recién nacido en la primera o segunda semana, y un bebé grande —algo que a veces se ve en una ecografía de crecimiento del final del embarazo— puede necesitar la talla mayor desde el primer día. Tener ambas a mano te ahorra ir a la tienda mientras todavía te estás recuperando.
🍼 Alimentación
- Crema de lanolina para los pezones, si vas a dar el pecho
- Leche de fórmula lista para tomar, si vas a dar biberón — el hospital suele proporcionarla los primeros días
- Biberones esterilizados, si das fórmula
🚿 Higiene del bebé
- Pañales de recién nacido (talla 1) — un paquete
- Toallitas sin perfume
- Crema para la irritación del pañal
- Discos de algodón y algodón
Para tu pareja
🤝 La bolsa del acompañante
- Muda de ropa y una camiseta de repuesto
- Cargador y batería externa
- Tentempiés y bebida (a los acompañantes no se les da comida)
- Efectivo (parking, máquinas expendedoras)
- Cámara o móvil cargado para las primeras fotos
- Lista de personas a las que avisar tras el nacimiento
Un parto puede alargarse de verdad, y un acompañante sin comer y con el móvil descargado no puede sostenerte tan bien como uno que ha previsto lo básico. La muda importa más de lo que parece: en los paritorios hace calor, la estancia puede pasar de un día y nadie se organiza bien estando incómodo.
La maleta es solo la mitad de la preparación: lo que conviene tener ya en casa, y en qué orden comprarlo, está en nuestra lista de compras para el recién nacido.
Qué no llevar
Llevar de más es un error mucho más frecuente que llevar de menos. Los objetos de valor —joyas, cantidades grandes de efectivo, cualquier cosa cuya pérdida te disgustaría de verdad— es mejor dejarlos en casa: los hospitales están llenos, las habitaciones suelen ser compartidas o tener poco sitio, y las plantas de maternidad no están pensadas como caja fuerte. Un armario entero para la salida «por si acaso» casi nunca se usa y solo añade peso a una bolsa que tienes que poder cargar sin esfuerzo el día que importa. La mayoría de los hospitales también proporcionan pañales y compresas básicos durante el primer día o dos, así que llevar una reserva enorme rara vez hace falta: pregúntalo en tu hospital si quieres viajar más ligera.
No olvidar antes de salir
- Silla de coche del grupo 0+ — instalada y comprobada antes de la fecha de parto
- Carrito o capazo listos en casa
- Moisés o cuna hechos con sábanas limpias
- Ruta al hospital planificada, incluida la nocturna y dónde aparcar
La mayoría de los hospitales no te dejarán marcharte con el bebé sin una silla de coche correctamente instalada, así que conviene tenerla montada y revisada bastante antes de la fecha prevista en vez de añadir «resolver lo de la silla» a la lista del día del alta. Si vas a dar a luz en una casa de partos o en casa en lugar de en un hospital, casi toda esta lista sigue valiendo para el parto y para el bebé: lo único que cambia de verdad es la logística de salir del edificio.
Baby Novum incluye una lista de la maleta del hospital con 42 elementos ya cargados: solo tienes que marcar lo que ya has metido. En la app también puedes construir tu propio plan de parto y llevarlo a cada consulta prenatal.
Preguntas frecuentes — la maleta para el parto
¿Cuándo debería tener lista la maleta del hospital?
La mayoría de los médicos recomiendan tenerla preparada para la semana 36: un bebé que nace a partir de la semana 37 ya se considera a término precoz, y el parto no consulta el calendario antes de empezar. Prepararla antes de lo que crees necesario es la opción segura: te quita una preocupación si el parto empieza de forma inesperada, y no hay ningún inconveniente real en que la maleta pase unas semanas de más esperando junto a la puerta.
¿Hacen falta de verdad dos bolsas separadas?
Ayuda mucho. La bolsa del parto lleva lo que necesitas de inmediato —cosas para estar cómoda, tentempiés, tu plan de parto— y se queda contigo todo el tiempo. Una segunda bolsa con la recuperación posparto y la ropa de salida del bebé puede quedarse en el coche o con tu pareja, y así nadie tiene que rebuscar entre la ropa usada durante el parto para encontrar un pelele horas después del nacimiento.
¿Qué es mejor dejar en casa?
Los objetos de valor que no querrías perder, un armario entero «por si acaso» y casi toda la electrónica más allá del móvil y su cargador. Los hospitales no siempre ofrecen un lugar seguro donde guardar cosas, la estancia posparto suele ser corta, y una maleta demasiado pesada para llevarla con facilidad pierde su sentido justo el día en que hay que cogerla deprisa.
¿Qué talla de ropa de bebé debo llevar?
Si puedes, lleva talla recién nacido y también 0–3 meses. Los bebés de tamaño medio suelen quedarse pequeños para la talla de recién nacido en las primeras dos semanas, y un bebé más grande de lo habitual puede saltársela por completo. Llevar una de cada evita una carrera a la tienda el mismo día.