En la semana 23 tu bebé mide unos 28,5 cm y pesa unos 500 gramos —más o menos una toronja— y sus pulmones han empezado un proceso que no terminará hasta dentro de meses: fabricar surfactante.
La respuesta corta: los pulmones empiezan ahora a producir surfactante, la sustancia que con el tiempo permitirá que los alvéolos se mantengan abiertos después del nacimiento, aunque esto es solo el comienzo de un proceso que sigue madurando durante meses. Ya se pueden medir ciclos diferenciados de sueño y vigilia, incluido el sueño REM. En ti son frecuentes los sueños muy vívidos o extraños, por las hormonas y por la cantidad de tiempo que pasas pensando en el embarazo, y la ligera hinchazón de la cara por la mañana suele ser simple retención de líquidos.
Tu bebé esta semana
El cuerpo se vuelve esta semana claramente más proporcionado, aunque la piel sigue rojiza y arrugada: todavía no hay grasa suficiente debajo para rellenarla y alisar la superficie. Es una etapa normal, no algo que deba preocuparte.
Los pulmones han empezado a producir surfactante, una sustancia que reduce la tensión superficial de los alvéolos en formación para que no se colapsen al expulsar el aire. Es un principio, no una meta cumplida: la producción de surfactante sigue madurando durante meses y se acelera de forma notable a partir de la semana 34, y esa es una de las razones por las que los prematuros más tardíos suelen respirar mejor que los más tempranos.
Ya se pueden medir estados diferenciados de sueño y vigilia, con periodos de sueño REM y una actividad cerebral considerable. Es un marcador real de desarrollo, aunque no se pueda decir nada sobre qué se siente, si es que se siente algo, durante esa actividad.
Tu cuerpo esta semana
El útero ha subido unos 3 o 4 cm por encima del ombligo. Muchas mujeres notan en esta etapa que los sueños se vuelven muy vívidos o extraños: es un efecto real de los cambios hormonales combinado con el simple hecho de pensar más en el embarazo, también durante las fases de sueño ligero, en las que los sueños se recuerdan con más facilidad.
La ligera hinchazón de la cara por la mañana, que va cediendo a lo largo del día, suele ser retención de líquidos sin más y no algo preocupante. Conviene distinguirla de la hinchazón que aparece de golpe, es intensa o no cede: esa combinación sí hay que valorarla.
La acidez y una ligera falta de aire después de comer también se vuelven más frecuentes: el útero ya es lo bastante grande para empujar el estómago y los pulmones desde abajo. Comer cantidades pequeñas más veces al día suele ayudar más que tres comidas grandes.
Pruebas y consultas
En la mayoría de los circuitos de seguimiento no cae nada de rutina en la semana 23 exacta. Si entre una consulta y otra aparece un síntoma nuevo que te inquieta, no esperes a la siguiente cita: una llamada o un mensaje corto suele resolver la duda mucho antes.
✅ Qué vale la pena hacer esta semana
- No tires de fuerza de voluntad contra el cansancio: tu cuerpo está gastando mucha energía en el crecimiento del bebé
- Añade alimentos ricos en magnesio —frutos secos, semillas, plátano— si han empezado los calambres en las pantorrillas
- Fíjate en si la hinchazón matutina cede por la tarde: ese patrón tranquiliza, la hinchazón persistente no
- Ten una luz cerca por si los sueños vívidos te despiertan: son hormonales, inofensivos y no merece la pena darles vueltas
- Bebe suficiente agua, que de verdad ayuda a limitar la retención de líquidos en lugar de empeorarla
Cuándo llamar al médico
Llama a tu médico el mismo día si: tienes sangrado, dolor abdominal intenso o en un solo lado, dolor de cabeza fuerte con alteraciones de la visión, hinchazón repentina o intensa de la cara y las manos, un desmayo, fiebre por encima de 38 °C, o contracciones regulares. Unas contracciones persistentes a esta altura hay que valorarlas por un posible parto prematuro, no esperar a ver qué pasa.
Una disminución de los movimientos del bebé en esta etapa también conviene comentarla, aunque las sensaciones todavía sean irregulares para un conteo formal. Si el ritmo de actividad al que ya te habías acostumbrado cambia de golpe y no se recupera a lo largo del día, llama: casi nunca es algo grave, pero siempre merece una comprobación.
Preguntas frecuentes — semana 23 de embarazo
¿Qué es el surfactante y por qué importa?
Es una sustancia que los pulmones empiezan a fabricar más o menos ahora y que reduce la tensión superficial dentro de los alvéolos, de modo que no se colapsan al expulsar el aire. Sin surfactante suficiente, respirar después de un parto prematuro es extremadamente difícil, y por eso se habla de esta semana como un punto significativo. La producción apenas está empezando y sigue madurando durante meses, con una aceleración importante a partir de la semana 34 aproximadamente.
¿Por qué se dice que la semana 23 es un hito de viabilidad?
Es aproximadamente el punto más temprano en el que la supervivencia fuera del útero se vuelve posible con cuidados neonatales intensivos, aunque los resultados a esta edad gestacional varían muchísimo y mejoran de forma notable con cada semana adicional. Es un umbral estadístico del que se habla en contextos médicos, no una meta: el objetivo en cada etapa sigue siendo llegar lo más cerca posible del término con seguridad.
¿Cuánto mide el bebé en la semana 23?
Alrededor de 28,5 cm y 500 gramos, más o menos una toronja. El cuerpo va siendo más proporcionado, aunque la piel sigue rojiza y arrugada porque todavía no hay grasa suficiente debajo para rellenarla.
¿Tienen los bebés ciclos de sueño antes de nacer?
Sí. A partir de más o menos ahora se pueden medir en la monitorización periodos diferenciados de actividad y de reposo, incluido el sueño REM, y la actividad cerebral durante esos periodos es considerable. Lo que ocurre subjetivamente durante esa actividad no es algo que la ciencia pueda determinar, así que es más exacto hablar de ciclos de sueño activo que afirmar nada sobre sueños.
La semana 23 en resumen
En la semana 23 el bebé mide unos 28,5 cm y pesa unos 500 gramos, el cuerpo es más proporcionado, los pulmones han empezado a producir surfactante —un paso temprano de un proceso que madura durante meses— y ya se miden ciclos de sueño y vigilia, incluido el sueño REM. En ti son frecuentes los sueños vívidos o extraños de origen hormonal, la ligera hinchazón matutina de la cara que cede durante el día suele ser retención de líquidos, y a menudo empiezan los calambres en las pantorrillas, que mejoran con alimentos ricos en magnesio y con una buena hidratación.
Dentro de Baby Novum: anota el cansancio y los demás síntomas en el momento en que aparecen, así la decisión de bajar el ritmo se apoya en un patrón que se ve, no en la sensación difusa de que algo cuesta más de lo que debería.