¿Puedo comer aguacate durante el embarazo?
Seguro Aguacate
Sí — el aguacate es seguro en cualquier etapa del embarazo, y es una de las pocas entradas de toda esta lista en las que el consejo honesto es comer más y no menos. Grasa monoinsaturada, potasio, folato y fibra, en un alimento lo bastante blando y suave como para poder con él cuando casi nada apetece. Lava la piel antes de cortarlo.
Por qué es seguro: Grasas saludables, potasio y folato. Es seguro.
Casi todas las páginas de este bloque están escritas para bajar a alguien de una preocupación. Esta es al revés: lo interesante del aguacate en el embarazo no es si está permitido, sino lo bien que encaja con los problemas concretos que crean estos nueve meses.
El argumento nutricional, en términos simples
El aguacate es raro entre las frutas porque es sobre todo grasa, y esa grasa es en buena parte monoinsaturada: el tipo que las recomendaciones alimentarias piden comer en lugar de la grasa saturada, no recortar. Con ella vienen potasio, folato y una cantidad considerable de fibra. Cada una de esas tres cosas se corresponde con algo que en el embarazo cuesta más.
El folato es el que todo el mundo conoce, y aquí conviene ser preciso: un suplemento de ácido fólico es una dosis definida que se toma por un motivo definido al principio del embarazo, y ningún alimento lo sustituye. Lo que hace la comida es colocarse debajo del suplemento, no en su lugar. La fibra es la victoria silenciosa: el estreñimiento afecta a la mayoría de los embarazos, empujado por los cambios hormonales en el tránsito intestinal y agravado por las pastillas de hierro, y la primera respuesta estándar es más fibra y más líquido antes que un medicamento. El aguacate es una forma fácil de mover ese número sin comer nada que sepa a remedio.
Por qué le va bien al embarazo en concreto
Dos propiedades hacen casi todo el trabajo, y actúan en extremos opuestos de los nueve meses.
| Principio del embarazo | Final del embarazo | |
|---|---|---|
| El problema | Náuseas y aversiones; las comidas son pequeñas e impredecibles | Menos sitio en el estómago; estreñimiento; acidez tras las comidas grandes |
| Qué ofrece el aguacate | Blando, suave, sin olor a cocina y calórico en poca cantidad | Fibra y grasa que hacen que un plato pequeño llene durante más tiempo |
| Cómo usarlo | Frío, sobre una tostada o directamente de la cáscara con una cuchara | Repartido en comidas más pequeñas y frecuentes en vez de en una grande |
Merece la pena detenerse en la densidad calórica, porque casi siempre se presenta como un inconveniente. En un primer trimestre en el que el apetito se ha hundido y la mitad de lo que comes vuelve a salir, un alimento que lleva energía de verdad en unas pocas cucharadas es una ventaja y no una concesión. Además no necesita cocción, y los olores de cocina son uno de los desencadenantes más habituales de las náuseas del principio: el alimento que no requiere calor juega con ventaja en esas semanas en las que no funciona nada más.
El único paso de manipulación
Enjuaga y seca el aguacate entero antes de cortarlo. La indicación del NHS es lavar bien la fruta y la verdura antes de comerlas, porque la tierra puede llevar bacterias, y en un aguacate la piel es la parte que ha estado en contacto con el suelo y con la caja, mientras que el cuchillo la lleva directamente hasta la pulpa. Vale lo mismo para la fruta ecológica y para la del huerto de casa. El aguacate ya machacado o envasado, guacamole incluido, es un alimento refrigerado listo para comer: mantenlo en la nevera y úsalo antes de la fecha en vez de dejarlo fuera.
No hay regla de punto de maduración, ni regla de trimestre, ni un límite superior que merezca la pena enunciar. Un aguacate comido sin lavar tampoco es motivo de alarma: la postura general sobre los alimentos con los que hay que tener cuidado es que, si no llegaste a enfermar, es poco probable que haya afectado al bebé. La única excepción a todo esto es una alergia previa: si el aguacate ya te provoca una reacción, el embarazo no cambia nada de eso, y evitar un alimento al que reaccionas es la misma regla que era antes. El embarazo tampoco es motivo para empezar a evitar alérgenos comunes que toleras bien.
El aguacate en el embarazo — en resumen
El aguacate se puede comer durante todo el embarazo, en los tres trimestres, sin límite de cantidad y sin ninguna etapa en la que se convierta en un problema. El único paso de manipulación es el que se aplica a toda la fruta y la verdura: la indicación del NHS es lavarlas bien antes de comerlas, porque la tierra puede llevar bacterias, y como el aguacate se parte en lugar de pelarse primero, el cuchillo lleva hasta la pulpa lo que haya en la piel; por eso hay que enjuagar y secar la fruta entera antes de cortarla. En lo nutricional es uno de los alimentos más útiles disponibles en el embarazo: sobre todo grasa monoinsaturada, con potasio, folato y una cantidad considerable de fibra. La fibra importa porque el estreñimiento afecta a la mayoría de los embarazos y la primera línea de manejo es la alimentación antes que un medicamento. El folato contribuye a la alimentación junto a la que se toma un suplemento de ácido fólico, pero no sustituye a ese suplemento, que es una dosis concreta tomada por un motivo concreto. En la práctica, el aguacate es blando, suave y no necesita cocción, lo que le permite sobrevivir a las aversiones y a la sensibilidad a los olores del primer trimestre, y es lo bastante calórico como para que una porción pequeña siga aportando energía en un día en el que las comidas grandes son imposibles. El aguacate machacado y el guacamole se tratan como alimentos refrigerados listos para comer y se consumen dentro de fecha.
Dentro de Baby Novum: la lista de alimentos sin conexión marca el puñado de entradas que conviene añadir activamente a la semana en vez de solo permitirlas, y el aguacate es una de ellas. Cifrado en el dispositivo, sin cuenta y sin copia en ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro el aguacate en el embarazo?
Sí, en cualquier etapa y en la cantidad que comerías normalmente. Es una fruta corriente sin ningún riesgo específico del embarazo. El único paso de manipulación es el que se aplica a toda la fruta y la verdura: la indicación del NHS es lavarlas bien antes de comerlas, porque la tierra puede llevar bacterias.
¿Por qué lavar la piel si no me la como?
Porque la cortas. Partir un aguacate arrastra por la pulpa que vas a sacar con la cuchara todo lo que haya en la cáscara, que es el mismo motivo por el que se lava la corteza del melón. Enjuaga y seca la fruta entera antes de meter el cuchillo: son segundos y es toda la precaución.
¿El aguacate le hace bien al bebé o solo a mí?
A los dos, del modo corriente en que lo hace un alimento denso en nutrientes. El aguacate aporta folato, potasio, fibra y grasa monoinsaturada. No sustituye a un suplemento de ácido fólico —esa es una dosis concreta que se toma por un motivo concreto—, pero forma parte de la alimentación junto a la que ese suplemento se toma.
¿El aguacate ayuda con las náuseas?
A veces, y por un motivo mecánico más que medicinal. Es blando, suave y no huele a cocina, que es por lo que sobrevive a aversiones que derrotan a los platos calientes, y es lo bastante calórico como para que una porción pequeña siga contando en un día en el que nada grande se queda dentro.
¿Y el guacamole de restaurante o de tarrina?
El aguacate no es el problema; la manipulación sí. Trata una tarrina refrigerada como un alimento listo para comer: mantenla en frío y úsala antes de la fecha. El guacamole hecho al momento en un restaurante no plantea nada; el cuenco que lleva un rato indefinido a temperatura ambiente es el que se deja pasar.
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