El embarazo cambia el pigmento de la piel de una forma sobre la que casi nadie te avisa, y los dos resultados más visibles —una línea oscura por la barriga y unas manchas en la cara— comparten una misma causa y una misma respuesta útil.
La respuesta corta: las hormonas del embarazo estimulan las células que producen pigmento. Eso da la línea negra en el abdomen, el melasma en la cara y el oscurecimiento de las areolas, los lunares y las pecas. El melasma lo impulsa además la exposición al sol, así que el protector solar diario de amplio espectro es la medida que de verdad funciona, y previene mucho mejor de lo que cualquier cosa trata. Casi todo se aclara después del parto. Un lunar que está cambiando hay que mirarlo, esté o no de por medio el embarazo.
Por qué ocurre
Los melanocitos —las células que fabrican pigmento— se vuelven más activos en el embarazo. Los estimulan tanto el estrógeno como la progesterona, y el efecto no es uniforme en todo el cuerpo: se concentra donde el pigmento ya era relativamente más alto, o donde hay roce o sol. Por eso se oscurecen las areolas, por eso los lunares que ya tenías se oscurecen en lugar de aparecer otros nuevos, y por eso la línea alba se convierte en línea negra sin que se haya creado nada nuevo.
El melasma añade un segundo motor. La luz ultravioleta estimula directamente esas mismas células, así que las zonas de la cara más expuestas —mejillas, frente, labio superior— desarrollan manchas. El cambio hormonal vuelve esas células más reactivas; la luz del sol es lo que las dispara. Por eso dos mujeres con niveles hormonales idénticos pueden tener cantidades completamente distintas, y por eso aquí el protector solar no es un gesto simbólico.
Qué es normal
| Cambio normal del embarazo | Hay que mirarlo | |
|---|---|---|
| Lunares | Los que ya tenías se oscurecen de forma uniforme | Uno cambia de forma, de contorno o de color, o pica, sangra o hace costra |
| Manchas | Simétricas, en las dos mejillas o por la frente | De un solo lado, elevadas, que crecen o se ulceran |
| Línea | Línea oscura vertical en el abdomen | — |
| Bultos | Pequeños colgajos blandos de piel en zonas de roce | Un bulto firme que sigue creciendo, o una llaga que no cicatriza |
| Picazón | Leve, sobre una barriga que se estira | Picazón intensa, sobre todo en palmas y plantas, sin erupción — llamada el mismo día |
Llama el mismo día si tienes picazón intensa, en especial en las palmas de las manos y las plantas de los pies, sobre todo si empeora por la noche y no hay ninguna erupción que ver. Así se presenta la colestasis intrahepática del embarazo, se diagnostica con un análisis de sangre y no es una enfermedad de la piel en absoluto. La página de estrías explica la diferencia.
Qué ayuda de verdad
☀️ Por orden de efecto
- Protector solar de amplio espectro todos los días, también en invierno y con nubes, y reaplicado. Los filtros minerales —óxido de zinc, dióxido de titanio— son la recomendación habitual en el embarazo y además bloquean la luz visible, que también contribuye al melasma.
- Sombrero de ala ancha y sombra. El protector solar no sustituye a no estar al sol.
- Ácido azelaico o niacinamida si quieres tratar la pigmentación durante el embarazo: los dos se consideran en general adecuados. En la página de acné está la lista completa de lo que sí se puede usar.
- Hidroquinona, retinoides y peelings químicos fuertes —los pilares del tratamiento del melasma fuera del embarazo— se evitan durante él, y la hidroquinona también se evita en general durante la lactancia.
- Espera antes de tratar. Buena parte se aclara en los meses posteriores al parto, y tratar demasiado pronto es tratar algo que se iba a ir solo.
Cambios en la piel en el embarazo — en resumen
El estrógeno y la progesterona estimulan los melanocitos, así que el pigmento aumenta donde ya era relativamente alto o donde hay roce o sol: se oscurecen las areolas y la piel genital, se intensifican los lunares y las pecas que ya existían, aparecen pequeños colgajos de piel en las zonas de roce, y la línea alba se convierte en la línea negra visible, normalmente a partir del segundo trimestre. El melasma —manchas marrones simétricas en mejillas, frente, labio superior o mandíbula— tiene un segundo motor en la luz ultravioleta y visible, y por eso el protector solar diario de amplio espectro con filtro mineral, reaplicado, más sombrero y sombra, es la única medida que cambia de verdad el resultado, y por eso prevenir supera con mucho a tratar. El ácido azelaico y la niacinamida son adecuados durante el embarazo; la hidroquinona, los retinoides y los peelings fuertes no lo son y pertenecen a una conversación posterior al parto. La mayoría de los cambios se aclara bastante en los meses siguientes. Un lunar concreto que cambia de tamaño, forma, contorno o color, o que pica, sangra o hace costra, hay que valorarlo haga lo que haga el embarazo, y una picazón intensa de palmas y plantas sin erupción es colestasis, no un cambio de la piel, y exige una llamada el mismo día.
Dentro de Baby Novum: las fotos de la barriga y las entradas del diario se guardan con su fecha y su semana de embarazo, así que «¿esto ha cambiado desde la semana 20?» pasa de ser una suposición a ser una pregunta con respuesta. Fotos y entradas van cifradas en el dispositivo con una clave respaldada por hardware, sin cuenta y sin ningún servidor que guarde una copia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la línea oscura de la barriga?
La línea negra: una línea vertical de piel más oscura que va del pubis hacia el ombligo y a veces por encima. La línea ya estaba ahí como línea alba, una banda de tejido conjuntivo donde se unen los músculos abdominales; las hormonas del embarazo simplemente aumentan la producción de pigmento a lo largo de ella y la hacen visible. Suele aparecer en el segundo trimestre y se va aclarando en los meses posteriores al parto, aunque puede no desaparecer del todo.
¿Qué es el melasma y se puede prevenir?
El melasma —también llamado cloasma o «máscara del embarazo»— son manchas simétricas marrones o gris-marronáceas, normalmente en las mejillas, la frente, el labio superior o la mandíbula. Lo provocan las células que fabrican pigmento respondiendo a las hormonas, y la exposición al sol es el principal factor agravante. El protector solar de amplio espectro a diario, reaplicado, más un sombrero, es la única medida que reduce de forma fiable cuánto sale. Se previene mucho mejor de lo que se trata.
¿Los cambios de la piel del embarazo se van?
La mayoría se aclara bastante en los meses posteriores al parto, cuando las hormonas vuelven a su sitio. La línea negra suele aclararse mucho. El melasma con frecuencia mejora, pero puede quedarse, sobre todo si sigue habiendo exposición al sol o durante la lactancia. Existen tratamientos para el melasma persistente, pero varios de ellos —la hidroquinona y los retinoides entre otros— no se usan durante el embarazo ni la lactancia, así que pertenecen a la conversación de después.
¿Qué otros cambios de la piel son normales en el embarazo?
El oscurecimiento de las areolas, de la piel genital y de los lunares y las pecas que ya tenías. Pequeños colgajos de piel (acrocordones), sobre todo en zonas de roce como el cuello, debajo del pecho y las axilas. Venas más visibles. Una línea o unas manchas más oscuras, como arriba. Y las estrías, que son otro mecanismo distinto: colágeno y elastina en tensión, no pigmento.
¿Cuándo hay que consultar un cambio en la piel?
Cuando un lunar cambia de tamaño, de forma, de color o de contorno, o cuando empieza a picar, a sangrar o a formar costra. El embarazo oscurece los lunares en general, y eso no es motivo para pasar por alto uno que se comporta distinto de los demás. También merece la pena enseñar: cualquier bulto nuevo que crezca, una llaga que no cicatriza y cualquier erupción extendida con picazón, o una picazón intensa sin ninguna erupción, que es una pregunta distinta y más urgente.
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